Noticias falsas – Paparruchas

Siempre insisto en que es muy importante detectar cómo bloqueamos la energía, con sus negativas consecuencias, en base a situaciones emocionales que somos incapaces de gestionar, sea cual sea el motivo.

En la sociedad actual el desarrollo tecnológico orientado a las comunicaciones permite a grupos de influencia mediática manipular la información Leer más

Biocomunicación y afectividad. Basada en la interrelación con los animales.

Este artículo es el resultado de muchas reflexiones que he llevado a cabo durante mis largos paseos por el monte en compañía de mis dos perros; Nerón (Staffordshire Bullterrier) y Pirata (Bodeguero andaluz)

Siempre hemos comentado en casa que nuestra relación con nuestros “memés” (que es como familiarmente identificamos a Nerón y a Pirata) Leer más

Quiromasaje, Reiki y Chakras

Las molestias físicas producidas por un sobresfuerzo o inconveniente educación postural están relativamente bien identificadas y no es difícil trabajar con Quiromasaje para aliviar esas molestias.

Sin embargo, cuando el dolor físico, muscular generalmente, pero también el derivado de trastorno intestinal, inadecuada respiración… tiene su origen en causas mentales o emocionales, la simple aplicación del Quiromasaje no resulta suficiente para restablecer la normalidad funcional.

Pero ¿cómo poder acceder a esas causas? Generalmente esas causas no son conocidas ni accesibles de una forma directa, objetiva. Expertos psicólogos o psiquiatras encuentran una gran dificultad en detectar su etiología. Evidentemente es una pérdida de tiempo, como terapeutas manuales, que trabajemos en esa dirección porque, aún cuando las identificásemos (?) no sabríamos como actuar ya que es una cuestión que escapa a nuestro ámbito de competencia. Debemos ser honestos en nuestro trabajo y no generar en nuestro paciente falsas expectativas y, mucho menos, practicar el intrusismo.

¿Qué hacer entonces?

Reiki y cierto conocimiento de los chakras nos van a ayudar mucho en este caso porque no nos hará falta conocer las causas que motivan tales desequilibrios. Para trabajar de esta forma multidisciplinar, lógicamente el terapeuta deberá esta iniciado convenientemente en Reiki y tener la adecuada experiencia para canalizar energía de una forma más efectiva.

Reiki, la Energía Universal, siempre sabe adónde ir, no hace falta dirigirla de forma voluntaria, esto es cierto y es una de las peculiaridades que presenta Reiki; un practicante de Reiki no es más que un mero canal pasivo por el que fluye la energía hacia el objeto (persona, animal, planta…) pero la experiencia siempre aporta un plus de eficiencia que resulta notable en los resultados obtenidos.

Para tener competencia en el ámbito de Reiki deben darse dos aspectos de suma importancia: primero, haber sido bien formado y, fundamentalmente, haber recibido una correcta iniciación por parte de un Maestro de Reiki. En segundo lugar, recibir una formación práctica basada en las prácticas presenciales en un centro con los recursos necesarios; espacio físico, camillas, sábanas, mantas, cojines… y, también muy importante, con un seguimiento personalizado por parte del Maestro.

Antes de elegir un centro y un Maestro de Reiki para tu iniciación, debes acercarte a la dirección física y tener una charla previa con dicho maestro para que se despejen todas las dudas que pudieras tener. Si es un centro y maestro serio lo más probable es que pertenezcan a asociaciones o federaciones de ámbito estatal que promulgan serios códigos deontológicos. Esto es muy importante de cara a la seguridad que vas a tener de encontrar el centro y maestro adecuado.

¿Qué son los chakras y para qué nos puede servir su conocimiento? Los chakras son centros de energía que se proyectan sobre determinados puntos del cuerpo (ojo, no están en el cuerpo físico, esto es un error muy común) y sirven para canalizar la energía vital de la persona a través de los distintos cuerpos etéreos o sutiles. La Kundalini, esa energía en forma de serpiente que duerme enroscada en la base de nuestra columna, no está físicamente ahí, sino que se proyecta ahí desde otros cuerpos sutiles.

Pues bien, el conocimiento de los chakras y sus elementos asociados tales como el color, el sonido, sus características, nos permiten trabajar sobre las zonas del cuerpo físico sobre los que se proyectan con el fin de restablecer el flujo de la energía.

Así, contando con estas tres herramientas, Quiromasaje, Reiki y Chakras, el terapeuta puede abordar esos desequilibrios físicos y emocionales, de forma eficaz, sin riesgo para la persona que recibe la técnica y, generalmente, con un alto grado de satisfacción para ambos.

Cuando un quiromasajista iniciado en Reiki y con el adecuado conocimiento de los chakras, inicia una sesión de Quiromasaje y de Reiki, y masajea habilidosamente todas las regiones y puntos que estima conveniente, el resultado es muy bueno porque el conjunto de la energía dedicada va a trabajar sobre todos esos aspectos emocionales o psicológicos que se encuentran ocultos en nuestro subconsciente.

Hay mucha información almacenada en nuestro subconsciente que de una manera o de otra está modificando, alterando o condicionando nuestra percepción de las cosas y, por tanto, nuestra conciencia y conducta. La energía dirigida hacia la persona que recibe la sesión va a trabajar no solo en el plano físico, sino sobre ese subconsciente.

En el plano físico el Quiromasaje relajará la musculatura y estimulará el riego sanguíneo, sí, pero, además, actuará sobre el sistema endocrino y estimulará la producción de endorfinas y cerebelinas, las hormonas del bienestar, que producirán un notable efecto sobre la persona.

En definitiva, la conjunción del Quiromasaje, el Reiki y trabajar sobre los chakras, producirá el bienestar, condición elemental para la felicidad de la persona. Ser felices y evitar el sufrimiento son los objetivos a los que todo ser humano debe aspirar.

La realidad la creas TÚ

Todo cambia y todo fluye; y tú también. Aunque no seas consciente de ello el universo de información que te envuelve (lo que denominamos “realidad”) está en un flujo constante que afecta a tu percepción y, por consiguiente, a tu estado de ánimo y a tu forma de actuar. La “realidad” que construyes se basa en los siguientes factores:

 

PERCEPCIÓN. Utilizamos cinco sentidos (por cierto, muy limitados) para que nuestro cerebro procese los estímulos externos que le llegan a través de los sentidos. Cuantitativamente el universo de información que nos rodea es infinitamente superior a lo que el cerebro puede procesar.

 

Nuestro cerebro trabaja en dos planos; consciente e inconsciente. El cerebro es capaz de procesar once millones de estímulos en pocos segundos; pero en el plano consciente procesa sólo cuarenta estímulos por segundo. Es decir, al plano inconsciente se vuelcan en pocos segundos 10.999.960 estímulos que van a constituir, en parte, la intuición, el llamado sexto sentido. La realidad es un conjunto infinito de posibilidades (Dr. Mario Alonso Puig) y tú puedes influir en ella; basta con que desees hacerlo.

 

Pero la “realidad” no la construimos únicamente con los pedazos de información que procesa el cerebro sino que esa información pasa dos filtros importantes:

 

SISTEMA DE CREENCIAS. Desde el momento de la concepción cada persona conforma “la realidad” a sus creencias basándose, fundamentalmente, en el enjuiciamiento. Cuando un pequeño observa que su padre, o su madre, da igual, consigue lo que quiere del otro mediante el enfado (la utilización de la ira de forma premeditada) su sistema de creencias establece que para conseguir cosas en la vida es eficaz utilizar la ira. Y así empieza a conformar su sistema de creencias. Paradójicamente todo está basado en el bloqueo de energía concentrando emociones potentes, miedo, ira, tristeza… y no gestionarlas. La consecuencia la vemos en el siguiente punto.

 

PATRÓN DE COMPORTAMIENTO. Es la consecuencia del sistema de creencias a partir del cual la persona actúa; tus hábitos, tu conducta, siempre están en consonancia con el patrón de comportamiento basado en tu sistema de creencias. Y por eso decimos que “yo soy así” o “cada uno es como es” Nada más incierto.

 

Tú no eres tus hábitos; ni siquiera eres tu sistema de creencias o tu patrón de comportamiento. Todo eso es tu Ego, quien tú crees que eres, que no tiene mucho que ver con quién tú eres realmente.

 

Aquí radica la parte más importante para poder establecer cambios en tu vida y acceder a una nueva realidad. Comprender que tú eres muy diferente de quien crees que eres. Tú puedes acceder a una nueva realidad en el momento en el que tu consciencia se expande.

¿Cómo puedes expandir tu consciencia? Hay distintas técnicas pero, por experiencia personal y profesional, siempre recurro a la Meditación y a la Gestión de las Emociones.

La Meditación te permite conectar con tu Yo Interior en ausencia de juicios y de emociones; desde la ecuanimidad, y te permite convertirte en El Observador.

¿Sabes que la mera observación puede cambiar lo observado? Me remito, sin entrar en más detalles en este artículo, a la conclusión del experimento de “La Doble Ranura”, uno de los más interesantes relativos a los Acontecimientos Cuánticos.

El aprendizaje y la práctica constante es fundamental en el proceso meditativo porque necesariamente debes realizar cambios profundos en tu vida para alcanzar estados meditativos más elevados. Por ejemplo, para una buena práctica de la Meditación es necesario superar barreras tales como la ira, la depresión, el miedo, la avaricia o el odio. Evidentemente la superación de estos obstáculos nos hace mejores y nuestra consciencia se expande, es decir, iluminamos ese espacio de oscuridad que desde nuestro interior nos limita y nos crea inseguridad y miedo. La persona no ve las cosas tales y como son en sí mismas, sino tales y como son para ella (Dr. José Luis Pinillos)

La gestión de las emociones. Las emociones son respuestas psicofísicas ante estímulos externos o internos y sirven para modificar la atención y la conducta para adaptarse a aquellos estímulos.

Todas las emociones son necesarias para la supervivencia y adaptación a las circunstancias porque de lo contrario nuestra existencia estaría comprometida. La adaptación es, por tanto, la que nos permite mantener nuestras vidas en equilibrio y armonía. Charles Darwin dice en su Teoría de la Evolución que “Las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más  inteligentes, sino aquellas que se adaptan mejor al cambio.

Evita que una emoción se instale en tu interior por no haberla gestionado convenientemente; cuando esto sucede la emoción se traduce en un estado de ánimo que tiene efectos muy negativos porque tus decisiones pasarán por ese filtro, el de tu estado de ánimo.

Hay diferentes técnicas para gestionar las emociones y muchas veces necesitamos de la asistencia de un profesional para hacerlo. Mi experiencia apunta a la autogestión emocional siempre que se tenga una cierta capacidad para ello; en caso contrario es mejor permitir que alguien te ayude en el proceso.

Gestionar una emoción consiste en tomar consciencia de que algo está sucediendo que te hace sentir mal o en un estado de euforia anormal. Ahora, te haces una serie de preguntas tales como por qué estoy así y si continuar en ese estado es una opción válida. Fíjate la importancia que tiene en este momento que tengas calma mental, equilibrio y armonía, para dar respuesta a tales cuestiones.

En definitiva, una saludable y equilibrada combinación de Meditación y Gestión Emocional te permitirá trascender barreras limitantes que hoy te impiden acceder a cambios profundos en tu vida (crear una nueva realidad) que te lleven al único fin para el que en realidad has venido a este mundo de materia; ser feliz y evitar el sufrimiento.

Del estrés al cáncer. Un camino evitable

Científicos de universidades de China y de Estados Unidos han demostrado la relación directa entre el cáncer y el estrés. Hasta ahora esto se conocía empíricamente pero no se había llegado a demostrar científicamente.

Cuando sometemos a nuestro organismo a una exposición de estrés de nivel intolerable nuestro sistema inmunológico se deprime y es incapaz de neutralizar la formación tumoral porque las células NK (Natural Killer) que son las encargadas de destruir las células tumorales, no pueden llevar a cabo su función.

El profesor D. José Vidal Gómez en su libro “Psiconeuroinmunología”  (Edicions Universitat Barcelona, 2006) señala en el capítulo dedicado a la Relación entre la Conducta Humana y el Sistema Inmunológico que “…las células NK de los sujetos que mostraban mayor estrés y motivación de poder (tendencia a influir sobre los otros) tenían menor actividad que las células NK de los controles, mientras que las células NK de los sujetos con menor estrés y mayor motivación de afiliación (tendencia a buscar cooperación con los otros) tenían la mayor actividad.”

Una vez que hemos entrado en esta situación de debilidad de nuestro sistema inmunológico a causa del estrés la marcha atrás es muy difícil, cuando no imposible, y prácticamente solo queda el tratamiento médico convencional; cirugía, quimioterapia y radioterapia. Dolor, angustia, sufrimiento…

Pero hay una buena  noticia. Esa senda maldita, muchas veces mortal, la podemos evitar con sencillas técnicas de poderosa eficacia. La combinación de Técnicas Manuales como el Quiromasaje, de Técnicas Energéticas como el Reiki y, poniendo también de nuestra parte con la práctica frecuente de la Meditación podemos obtener resultados sorprendentes. Resulta milagroso. Pero el milagro no son las técnicas, que son neutras; el milagro eres tú.

Buda decía: “Si tiene solución ¿por qué lloras?” Y el Iluminado tenía razón.

Cuando somos capaces de tomar las riendas de nuestras emociones, de nuestra vida a fin de cuentas, decidimos conscientemente apartar de nosotros todo aquello que nos hace daño y procuramos llevar una forma de vida más próxima a la felicidad que a la desdicha. –Debe tratarse de un esfuerzo sobrehumano, muy difícil de llevar a la práctica. –Pensarás. Pero no. En realidad es mucho más fácil de lo que creemos. Se trata de una cuestión de tener algunas cosas claras; pocas, pero muy claras.

Veamos de qué manera podemos actuar para evitar adentrarnos en la senda del estrés maligno.

Primero. Darnos cuenta de que una sensación de estrés nos agobia. Escucha las emociones que sientes en tu cuerpo porque ellas son auténticos sensores energéticos que envían señales de alarma a nuestro cerebro a través de sensaciones físicas que normalmente se manifiestan en la cara anterior del cuerpo; desde la garganta hasta el bajo vientre. Puede ser una sensación de permanente desazón o desasosiego. O sentir angustia y opresión en la boca del estómago. O no poder respirar de forma fluida, normal; la respiración se hace a veces muy dificultosa. El ciclo normal del sueño se altera y no podemos descansar de forma eficiente.

Cuando esto suceda y sea recurrente, que se mantenga en el tiempo, además de la oportuna revisión médica que siempre hay que observar para descartar alguna patología que apunte hacia esos síntomas, no debemos hacer “oídos sordos” a las emociones y ahogarlas de la forma habitual como la hacemos; ingesta de tranquilizantes o ansiolíticos, consumo de alcohol y drogas de cualquier tipo, salir de compras de forma compulsiva, y un largo etcétera de acciones para no hacer caso a los mensajes que las emociones nos están enviando.

Por el contrario debemos gestionar nuestras emociones de tal forma que seamos capaces de comprender qué nos pasa y por qué. No puedes luchar contra un enemigo que ignoras quién es, cómo es y en dónde está. No des palos de ciego porque supone malgastar una preciosa energía que vas a necesitar en el futuro.

Segundo. En el punto de consciencia en el que te encuentras comienza a rodearte de elementos que te causen bienestar, satisfacción y felicidad. Pero no te equivoques y te arrojes en los brazos del consumismo patológico pretendiendo que las cosas que te rodean te van a dar todo aquello que necesitas realmente. No. La felicidad, la belleza, el amor, están dentro de ti y tú solo tienes que dejar que fluyan; no impidas que todo lo bueno que hay dentro de ti se remueva e inunde tu espacio exterior y toque a todo cuanto te rodea. Porque si actúas así estarás aprovechando los beneficios de la Ley de la Atracción y cuanto más das más recibes.

En este proceso debes aprovechar el tiempo en lecturas fértiles, en ejercicios de reflexión ecuánime, compartiendo el tiempo con tus seres queridos y procurando un ambiente que facilite el pensamiento positivo y el optimismo. Rechaza los “malos rollos” el negativismo y el pesimismo.

Aquí entran, aportando un gran valor añadido, las Técnicas Manuales y Energéticas de las que hablábamos al principio.

Recibe cada diez o quince días una sesión de Quiromasaje porque está científicamente demostrado que durante la sesión el organismo produce endorfinas y cerebelinas, las llamadas hormonas de la felicidad que, fabricadas por tu organismo, van a contribuir a que sientas, de forma natural, una sensación de alivio y bienestar.

Aprende Reiki y hazte un tratamiento diario. Es muy barato y eficaz. Además, podrás compartir con otras personas la técnica aprendida y realizar intercambios de Reiki de tal forma que ampliarás tu círculo de relaciones en otra dimensión totalmente nueva y estimulante. Déjate aconsejar por un Maestro de Reiki cualificado y descubrirás una faceta distinta que, sin duda, te hará vivir una realidad diferente, tu propia realidad.

Y también iníciate o entrégate a la práctica de la Meditación porque esta técnica te permitirá tomar distancia con cuanto te rodea y serás más ecuánime, te convertirás poco a poco en El Observador y sabemos que tomar distancia, analizar la situación con perspectiva, nos permite comprender mejor la realidad.

Es un proceso apasionante, incluso divertido, en el que se aprende y disfruta y, lo mejor de todo, te alejas de la senda peligrosa.

Lo contrario, dejarte llevar, permanecer inmerso en el estrés, la ansiedad, la angustia, lo único que te garantizarán es una vida desdichada de muy mal pronóstico y peor tratamiento.