Pandora. Qué había en el fondo de su caja.

Cuando Pandora, esposa de Epimeteo (hermano de Prometeo) según la mitología griega, víctima de la curiosidad

abrió la vasija que los dioses la habían regalado, salieron de su interior todos los males que afligen a la humanidad; todos menos Elpis, la esperanza, que quedó dentro de la vasija cuando Pandora la volvió a cerrar.

Por eso se dice que la esperanza es lo último que se pierde.

Según el DRAE la primera acepción de la esperanza dice: “Estado de ánimo que surge cuando se presenta como alcanzable lo que se desea.

Es cierto; cuando la persona carece de metas, de anhelos, su mente se ve afectada negativamente pudiendo caer en la desesperanza y el pesimismo que son dos de los grandes males que afectan a nuestra sociedad; sociedad que hemos ido creando en base a mucho sufrimiento global.

Los efectos devastadores que está teniendo la pandemia provocada por el coronavirus ha afectado a la economía, a la salud (muchas personas han fallecido por su causa y otras sufren, y sufrirán, sus consecuencias) y también al estado de ánimo de las personas, individual y colectivamente consideradas. Ahora es el momento de volver a formular esos objetivos que generen esperanza porque después de la tempestad viene la calma.

¿Recordáis el audio de meditación “Paciencia y Serenidad” en el que observábamos a una madre con sus polluelos en un refugio en el interior de la roca del acantilado? Quizás sea este un buen momento para volver a escucharlo [1]

Si hemos aprendido algo de este convulso año nos daremos cuenta de que volver a la normalidad requerirá un cambio en nuestra conducta, individual y colectiva. Si depositamos nuestra esperanza en la vacuna para volver a hacer lo mismo que hacíamos, estaremos condenados a la frustración; sin duda. ¿Por qué motivo?

La inteligencia planetaria de la Madre Tierra es la que origina una respuesta ante la degradación que la humanidad está provocando en el medio ambiente. Devastación incontrolada, cambio climático, explotación de los recursos naturales, sacrificio y exterminio de especies animales. Explotación y esclavitud del hombre por el hombre.

El doctor en medicina César Carballo dijo que “La Madre Naturaleza a veces es todavía peor que cualquier cerebro humano.” y añade que en pocos años es probable que haya otra pandemia peor incluso que la actual. El doctor Carballo sabe muy bien que la Madre Naturaleza reacciona ante los ataques.

Qué podemos hacer ante esta situación. En mi opinión hay que situarse en dos planos diferentes. Uno, a corto plazo y, otro, con un horizonte lejano.

En el momento actual debemos seguir con las normas básicas de comportamiento; lavado de manos, distancia social y uso de la mascarilla. En ningún momento relajarse y bajar la guardia. Además, cuando toque, vacunarse en beneficio propio y de los demás. Todo esto hasta que la situación esté controlada y tengamos datos científicos que así lo indiquen.

Desafortunadamente no podemos confiar en la información de las administraciones públicas dirigidas por políticos que de forma repetitiva hacen caso omiso de las recomendaciones de la ciencia; un ejemplo de esto es que para la celebración de las fiestas navideñas las administraciones se han debatido entre grupos de diez o de seis personas de distintas burbujas y allegados mientras que la ciencia era contundente; cada uno en su casa, solo convivientes.

Eso sí, cumplir siempre con la normativa vigente.

Con una perspectiva a largo plazo debemos ir, desde ahora mismo, modificando individualmente nuestro patrón de consumo creando una corriente social en ese sentido. Es fundamental cambiar el sistema económico actual basado en la destrucción y el consumo indiscriminado por un modelo sostenible que respete el medio ambiente y la vida que alberga la Madre Tierra.

Para ello hay que hacer que quienes dominan los mercados cambien los sistemas de explotación. Esto, dicho así, no es más que una quimera, una utopía, un anhelo sin solución práctica. Para iniciar un cambio solo hay una vía cual es nuestra conducta, individual primero y colectiva después.

¿Qué podemos hacer?

En primer lugar tomar conciencia de la situación y sus causas. El establishment, que es muy poderoso, va a procurar que permanezcamos sujetos a los hábitos marcados por el mercado. Para comprender esto nada mejor que acudir a las fuentes legítimas de sabiduría; a los grandes maestros espirituales que apuntan los problemas y sus soluciones.

Las dos últimas encíclicas del Papa Francisco Fratelli Tutti [2] y Laudato Si [3] son dos textos que deberían llevarnos a una serena reflexión porque contienen la clave, la esencia, de los orígenes del sufrimiento actual de la humanidad.

En nuestro caso, las actividades basadas en el Reiki, la Meditación y la Ética budista, los textos de maestros como el Dalai Lama, Thich Nhat Hanh y otros muchos suministran una nutritiva información que nos lleva al análisis desde el sosiego (Vipassana, visión profunda) y al silencio interior.

Ahora más que nunca necesitamos encontrarnos con la meditación porque es la herramienta por excelencia para aquietar la mente, apagar el ruido y llevarnos al sosiego, físico, mental y espiritual.

¿Por qué tanto énfasis en la espiritualidad? Porque la dimensión espiritual del ser human0 conecta con la conciencia más elevada y  al individuo con La Fuente, la matriz (matrix), el espacio de energía del que todo procede y al que siempre se vuelve con diferentes rangos y manifestaciones. Como nos enseña Pablo D’OrsMeditar es asistir a este fascinante y tremendo proceso de muerte y renacimiento” [4]

No hay tiempo que perder. El momento actual nos ofrece una auténtica oportunidad para iniciar un nuevo rumbo en beneficio de todos los seres sintientes y de la Madre Tierra que nos acoge en su seno. No cerremos los ojos ante el sufrimiento sino, más bien, abrámoslos para comprender sus causas y poder actuar en consecuencia.

ANA Y YO OS DESEAMOS UN AÑO 2021 LLENO DE ESPERANZA.

[1] Audio de Meditación “Paciencia y Serenidad”

[2] Fratelli Tutti

[3] Laudato Si

[4] Biografía del silencio

Un comentario en «Pandora. Qué había en el fondo de su caja.»

  • 4 enero, 2021 a las 10:36
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    Claramente toda esta situación tiene que conllevar una mirada al interior de cada uno, a una introspección y a un pararse a “mirar” en medio del caos. Todo pasa por algo y es ahí donde tiene cabida la esperanza.
    Namasté

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