Pablo D’Ors – Entrevista El País

El pasado 5 de julio El País publicó una interesante entrevista a Pablo D’Ors, novelista, ensayista, filósofo, teólogo y sacerdote, autor de uno de mis libros de cabecera; “Biografía del Silencio” cuya reseña puedes leer en la sección Mis lecturas recomendadas (clic aquí)

Al final de esta página tienes el enlace a la entrevista completa.

Me gustaría resaltar algunos elementos analizados por Pablo D’Ors referidos al ruido, el silencio, la meditación, las emociones… Ya sabes, nuestros constantes temas de desarrollo en las sesiones de Reiki, Meditación y Ética Budista.

Son estas breves reflexiones las que quiero compartir contigo:

(P.D’Ors) Los instintos obedecen al cuerpo; los deseos, a la mente, y el anhelo, al alma. Puedes tener instintos y deseos, pero si te falta el anhelo…

Volvemos, una vez más, a nuestro ser; cuerpo, mente y espíritu, La Fuente, siempre energía.

(P.D’Ors) Ese trabajo consiste en mirar con benevolencia lo oscuro. En este caso, la tragedia se disuelve. Si la miras con rabia o desesperación, la agrandas.

A través de la práctica accedemos a ver las cosas tal y como son sin ser distorsionadas por el ego, por nuestro sistema de creencias.

(P.D’Ors) Yo defino escuchar como recibir lo que el otro te dice sin cargarlo ni intelectual ni emocionalmente. En la medida en que tú añades tu propio pensamiento o tu propia emoción a lo que te están diciendo, ya no escuchas de verdad.

Cultivar el silencio interior  través de la práctica de la meditación y de la vida sosegada nos permite escuchar al otro sin que nuestro ego intervenga.

(P.D’Ors) Hoy, la amenaza que supone la dispersión es mucho mayor que hace años. ¿Qué es la dispersión? Estar en todas partes y, en realidad, en ninguna. ¿Y qué es meditar? Aprender a estar en un sitio.

Por eso hay que desarrollar la meditación de concentración (Samatha) y aquietar la mente para evitar la dispersión lo cual nos llevará a una mejor concentración en todas las actividades diarias.

(P.D’Ors) Estamos sobreestimulados. Y cuando no lo estamos, ya nos preocupamos nosotros de buscar recursos para evitar el vacío. ¿Por qué el vacío asusta? Porque te recuerda lo que eres.

Desde la infancia se satura a la persona de información y se sobrecarga de actividades para que el ego controle su vida. Asomarse a la quietud nos permite ver el vacío que, como sabemos, es un espacio lleno de energía.

(P.D’Ors) La paz, que es uno de los frutos de la meditación, no es idílica, sino una paz resultante de un combate. Te has peleado contra ti mismo y llegas a la luz después de atravesar la oscuridad.

Hay que tener una gran resistencia, fortaleza, para ir superando a diario los obstáculos que impiden la práctica meditativa y, lo que es peor, la capacidad de adaptación al eterno e imparable cambio de las cosas.

(P.D’Ors) No es malo ser intelectual, lo malo es ser intelectualista, esto es, querer someterlo todo a la máquina de la razón. No todo entra por la vía racional, lo intuitivo y lo visceral también tienen su legitimidad.

La actividad cognitiva está gobernada por el ego que es quien impide acceder a planos profundos de la conciencia (subconsciente, inconsciente…) Es bueno permitir ser guiados por la intuición y el impulso interno que se origina “en las tripas”

ACCEDE AQUÍ A LA ENTREVISTA COMPLETA

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