Quiromasaje, Reiki y Chakras

Las molestias físicas producidas por un sobresfuerzo o inconveniente educación postural están relativamente bien identificadas y no es difícil trabajar con Quiromasaje para aliviar esas molestias.

Sin embargo, cuando el dolor físico, muscular generalmente, pero también el derivado de trastorno intestinal, inadecuada respiración… tiene su origen en causas mentales o emocionales, la simple aplicación del Quiromasaje no resulta suficiente para restablecer la normalidad funcional.

Pero ¿cómo poder acceder a esas causas? Generalmente esas causas no son conocidas ni accesibles de una forma directa, objetiva. Expertos psicólogos o psiquiatras encuentran una gran dificultad en detectar su etiología. Evidentemente es una pérdida de tiempo, como terapeutas manuales, que trabajemos en esa dirección porque, aún cuando las identificásemos (?) no sabríamos como actuar ya que es una cuestión que escapa a nuestro ámbito de competencia. Debemos ser honestos en nuestro trabajo y no generar en nuestro paciente falsas expectativas y, mucho menos, practicar el intrusismo.

¿Qué hacer entonces?

Reiki y cierto conocimiento de los chakras nos van a ayudar mucho en este caso porque no nos hará falta conocer las causas que motivan tales desequilibrios. Para trabajar de esta forma multidisciplinar, lógicamente el terapeuta deberá esta iniciado convenientemente en Reiki y tener la adecuada experiencia para canalizar energía de una forma más efectiva.

Reiki, la Energía Universal, siempre sabe adónde ir, no hace falta dirigirla de forma voluntaria, esto es cierto y es una de las peculiaridades que presenta Reiki; un practicante de Reiki no es más que un mero canal pasivo por el que fluye la energía hacia el objeto (persona, animal, planta…) pero la experiencia siempre aporta un plus de eficiencia que resulta notable en los resultados obtenidos.

Para tener competencia en el ámbito de Reiki deben darse dos aspectos de suma importancia: primero, haber sido bien formado y, fundamentalmente, haber recibido una correcta iniciación por parte de un Maestro de Reiki. En segundo lugar, recibir una formación práctica basada en las prácticas presenciales en un centro con los recursos necesarios; espacio físico, camillas, sábanas, mantas, cojines… y, también muy importante, con un seguimiento personalizado por parte del Maestro.

Antes de elegir un centro y un Maestro de Reiki para tu iniciación, debes acercarte a la dirección física y tener una charla previa con dicho maestro para que se despejen todas las dudas que pudieras tener. Si es un centro y maestro serio lo más probable es que pertenezcan a asociaciones o federaciones de ámbito estatal que promulgan serios códigos deontológicos. Esto es muy importante de cara a la seguridad que vas a tener de encontrar el centro y maestro adecuado.

¿Qué son los chakras y para qué nos puede servir su conocimiento? Los chakras son centros de energía que se proyectan sobre determinados puntos del cuerpo (ojo, no están en el cuerpo físico, esto es un error muy común) y sirven para canalizar la energía vital de la persona a través de los distintos cuerpos etéreos o sutiles. La Kundalini, esa energía en forma de serpiente que duerme enroscada en la base de nuestra columna, no está físicamente ahí, sino que se proyecta ahí desde otros cuerpos sutiles.

Pues bien, el conocimiento de los chakras y sus elementos asociados tales como el color, el sonido, sus características, nos permiten trabajar sobre las zonas del cuerpo físico sobre los que se proyectan con el fin de restablecer el flujo de la energía.

Así, contando con estas tres herramientas, Quiromasaje, Reiki y Chakras, el terapeuta puede abordar esos desequilibrios físicos y emocionales, de forma eficaz, sin riesgo para la persona que recibe la técnica y, generalmente, con un alto grado de satisfacción para ambos.

Cuando un quiromasajista iniciado en Reiki y con el adecuado conocimiento de los chakras, inicia una sesión de Quiromasaje y de Reiki, y masajea habilidosamente todas las regiones y puntos que estima conveniente, el resultado es muy bueno porque el conjunto de la energía dedicada va a trabajar sobre todos esos aspectos emocionales o psicológicos que se encuentran ocultos en nuestro subconsciente.

Hay mucha información almacenada en nuestro subconsciente que de una manera o de otra está modificando, alterando o condicionando nuestra percepción de las cosas y, por tanto, nuestra conciencia y conducta. La energía dirigida hacia la persona que recibe la sesión va a trabajar no solo en el plano físico, sino sobre ese subconsciente.

En el plano físico el Quiromasaje relajará la musculatura y estimulará el riego sanguíneo, sí, pero, además, actuará sobre el sistema endocrino y estimulará la producción de endorfinas y cerebelinas, las hormonas del bienestar, que producirán un notable efecto sobre la persona.

En definitiva, la conjunción del Quiromasaje, el Reiki y trabajar sobre los chakras, producirá el bienestar, condición elemental para la felicidad de la persona. Ser felices y evitar el sufrimiento son los objetivos a los que todo ser humano debe aspirar.

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